Rusia, el barómetro profético de Dios
Cualquier estudiante dedicado de las profecías bíblicas puede proveer una rápida sucesión de los caracteres proféticos, lugares y eventos que habrán de ocurrir en estos últimos días. Esta lista “de las señales de los tiempos” puede ayudarnos y servirnos como una especie de barómetro en nuestra vida cristiana, conforme tratamos de estimar la cercanía del retorno de Cristo y el fin de la edad, e incluiría cosas como estas: • La reagrupación de Israel. • Guerras y rumores de guerras. • Terremotos en muchas partes. • Hambres y pestes. • Aumento de la iniquidad. • Aumento de conocimiento y en la velocidad de los viajes. • La predicación del evangelio en todo el mundo. • El resurgimiento del imperio romano. • El rapto de la Iglesia profetizado en 1 Tesalonicenses. • El ascenso del Anticristo y la abominación desoladora, y • El período de la gran tribulación. No obstante, por útil que sean estas listas, tal parece que en todas ellas siempre se omiten los eventos proféticos descritos en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, los cuales involucran al área geopolítica que hoy conocemos como Rusia. Como estudiantes de las profecías bíblicas nunca debemos olvidar que Rusia es un importante barómetro en el plan profético de Dios para las edades. Procedamos a continuación a examinar los hechos. En los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, la Palabra de Dios dice que en los últimos días habrá una invasión masiva a Israel desde el norte. Este asalto a la nación de Israel será comandado por un hombre al que la Biblia se refiere enigmáticamente como “Gog”. El profeta Ezequiel dice que este Gog está “en tierra de Magog” y que es “príncipe soberano de Mesec y Tubal”. Y dice la Palabra de Dios: “Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal. Y te quebrantaré, y pondré garfios en tus quijadas, y te sacaré a ti y a todo tu ejército, caballos y jinetes, de todo en todo equipados, gran multitud con paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas... De aquí a muchos días serás visitado; al cabo de años vendrás a la tierra salvada de la espada, recogida de muchos pueblos, a los montes de Israel, que siempre fueron una desolación; mas fue sacada de las naciones, y todos ellos morarán confiadamente. Subirás tú, y vendrás como tempestad; como nublado para cubrir la tierra serás tú y todas tus tropas, y muchos pueblos contigo. Así ha dicho Jehová el Señor: En aquel día subirán palabras en tu corazón, y concebirás mal pensamiento, y dirás: Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan confiadamente; todas ellas habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas; para arrebatar despojos y para tomar botín, para poner tus manos sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de entre las naciones, que se hace de ganado y posesiones, que mora en la parte central de la tierra... Vendrás de tu lugar, de las regiones del norte, tú y muchos pueblos contigo, todos ellos a caballo, gran multitud y poderoso ejército, y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días; y te traeré sobre mi tierra, para que las naciones me conozcan, cuando sea santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos” (Ez. 38:1-4, 8-12, 15, 16). La mayoría de estudiantes de las profecías bíblicas coinciden en que estos pasajes se refieren a una confederación del norte en los últimos días, comandada por Rusia, que avanzará como tormenta hacia el sur en dirección a la tierra prometida en un intento por destruir a Israel, despojarlo de sus riquezas y tomar control del Medio Oriente. La situación de Rusia en estos días, hacen que este evento sea más probable que ningún otro acontecimiento de la historia registrada. Rusia está hambrienta, el oso está herido, le han robado sus cachorros. Las condiciones actuales en este país han arrastrado al una vez poderoso oso ruso al borde del abandono y la desesperación. Estas circunstancias brutales están preparando el escenario para el cumplimiento de la profecía de Ezequiel, sin embargo antes de darle una mirada detallada a la situación en Rusia y al ascenso al poder de un hombre que podría ser Gog, necesitamos considerar brevemente los capítulos 38 y 39 de Ezequiel. Estos dos capítulos contienen una miríada de nombres propios con los cuales necesitamos estar familiarizados si deseamos comprender plenamente este pasaje. Por ejemplo: Gog, Magog, Mesec, Tubal, Persia, Etiopía, Fut, Gomer, Togarma, etc. Sin embargo, en este artículo enfocaremos nuestra atención en Gog, Magog y Ros. Por lo tanto, procederemos a continuación a examinar esos nombres. Gog y Magog En Ezequiel 38:2 el Señor llega hasta Ezequiel y le dice: “Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog”. Después de leer este versículo surgen de inmediato dos preguntas: ¿Quién es Gog? y ¿dónde está la tierra de Magog? ¡Esas son grandes preguntas! Examinaremos individualmente cada una de ellas a fin de levantar el velo de misterio que rodea a Gog y Magog. Primero, el nombre de «Gog» es una palabra hebrea que significa literalmente «alto, supremo, elevación o una montaña alta». Cuando uno examina la forma cómo Ezequiel usó el nombre de Gog en los capítulos 38 y 39 de su libro, parece muy claro que está refiriéndose a una persona y no a un lugar. Por ejemplo, Ezequiel 38:2 dice que Gog está “en tierra de Magog” y que es “príncipe soberano de Mesec y Tubal”. Es aparente por estas palabras, que Gog es una persona del territorio de Magog y que es príncipe del antiguo pueblo de Ros, Mesec y Tubal. Muchos eruditos bíblicos creen que Gog es más bien un título, no un nombre propio. El hecho de que Gog significa «alto» o «supremo» hace que esto sea completamente posible. Si este es el caso, Gog sería un título de nobleza, algo así como Faraón, César, Herodes, Zar o Presidente. Es interesante que en el texto original de los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, Dios mencione once veces este título, haciendo así de Gog el personaje principal del pasaje. Por consiguiente, la Palabra de Dios claramente identifica a Gog como el arquitecto y la fuerza impulsora detrás de esta invasión masiva a Israel en los últimos días. En Ezequiel 38:15 y 39:2 encontramos otra indicación de que Gog es el nombre o título de una persona. En estos versículos, la Biblia dice claramente que Gog es uno que viene “de las regiones del norte... de las partes del norte”. Una vez más la forma cómo Ezequiel se refiere a Gog, indica fuertemente que es el nombre o el título de una persona. De acuerdo con el versículo, Gog es uno que habita en una región bien al norte del territorio de Israel. Ezequiel nos dice que Gog en un sentido más específico, viene de la “tierra de Magog”. Por lo tanto, ahora que hemos determinado que Gog es el nombre o el título de una persona, no el de un lugar, procedamos a dirigir nuestra atención a Magog. Trazando el mapa de Magog Hablando bíblicamente, el nombre de Magog aparece mencionado por primera vez en la tabla de las naciones de Génesis 10:2: “Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras”. Aquí la Biblia nos dice que Magog fue uno de los siete hijos de Jafet, el tercer hijo de Noé. Los eruditos bíblicos dicen que después del diluvio los descendientes de Jafet se establecieron a todo lo ancho de Eurasia, desde los mares Negro y Caspio hasta España. Es interesante notar que el nombre de «Jafet» significa «expansión», ya que en Génesis 9:27 la Biblia dice que Noé bendijo a la descendencia de Jafet y oró diciendo: “Engrandezca Dios a Jafet...” Obviamente, Dios respondió a esta oración porque los descendientes de Jafet han prosperado y se han establecido a través de todo el continente euroasiático. Por consiguiente, en un sentido más amplio podemos ver que los descendientes de Magog han habitado entre los límites geográficos del área que hoy conocemos como Eurasia. Como ya hemos visto, el nombre Magog también se encuentra en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, en donde la Biblia identifica la ubicación de Magog como el área que está bien distante al norte de Israel. Lea lo que dice la Palabra de Dios: “Vendrás de tu lugar, de las regiones del norte...” (Ez. 38:15). “Y te quebrantaré, y te conduciré (Gog a la tierra de Magog) y te haré subir de las partes del norte, y te traeré sobre los montes de Israel” (Ez. 39:2). Es aparente por las referencias bíblicas encontradas en el capítulo 10 de Génesis y en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, que la tierra de Magog está asociada a una persona llamada Magog que era uno de los siete hijos de Jafet. Se cree que Magog con los otros descendientes de Jafet son los habitantes originales de Eurasia. La Biblia pasa a describir a la tierra de Magog como si se encontrara bien al norte de Israel. Por consiguiente, basados sólo en la evidencia bíblica, es bastante probable que la tierra de Magog sea equivalente al área al norte de Israel que hoy conocemos como Rusia y Asia Central. Asia Central incluye las ex repúblicas soviéticas independientes de Kazakistán, Turkmenistán, Tayikistán, Uzbekistán y Kirguizia. Dirijamos ahora nuestra atención a la evidencia extra bíblica pertinente a Magog. Una de las primeras referencias al nombre de Magog fue hecha por Hesíodo quien fuera conocido en el siglo XII A. C. como «el padre de la poesía didáctica griega». Según sus escritos, Magog fue el padre de un antiguo grupo de personas conocidas como los escitas. Los escitas eran nómadas, miembros de tribus merodeadoras de las estepas rusas que más tarde se establecieron en la fértil área del sur de Rusia exactamente al norte de los montes Cáucaso y el mar Negro. Es interesante notar que el nombre «Cáucaso» literalmente significa «fortaleza de Gog». Josefo, el respetado historiador judío del primer siglo está de acuerdo con el relato de Hesíodo. Esto es lo que dice en su libro Antigüedades de los judíos, Libro primero, Capítulo sexto, sobre la identidad de Magog: «Magog fundó a los que se llamaron magogas, pero que los griegos denominan escitas». Como Hesíodo, Josefo identificó a Magog como el territorio de los escitas, la región norte y noreste del mar Negro, y este del mar Aral. La explicación de Josefo tuvo la aceptación de los primeros padres de la Iglesia, tales como Jerónimo y Teodoreto. Filo, el escritor del primer siglo, fue también otra fuente antigua de información que identificó a Magog con los escitas y el sur de Rusia. Asimismo Herodoto de Halicarnaso, escribió sobre los escitas identificándolos como descendientes de Magog. Según Herodoto, los escitas eran un grupo de tribus nómadas que hicieron su hogar en el área de las estepas rusas. Por esta evidencia, es claro que la tierra de Magog mencionada en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, es el antiguo territorio de los descendientes del Magog citado en Génesis 10:2. Esta progenie de Magog también fue conocida como los escitas. Los escitas deambulaban por las estepas rusas y más tarde se asentaron en una fértil área justo al norte de los montes Cáucaso y el mar Negro. La tierra natal de los antiguos escitas es un área geográfica que hoy incluye parte de Rusia, Ucrania y también las repúblicas de Asia Central de Kazakistán, Turkmenistán, Tayikistán, Uzbekistán y Kirguizia. Por consiguiente, el hombre que será el Gog mencionado en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel debe emerger de esta área geográfica, el territorio antiguo que la Biblia llama Magog. ¿Es Ros realmente Rusia? En Ezequiel 38:2 la Palabra de Dios dice: “Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal...”, aunque en el texto original hebreo dice «Príncipe de Ros, Mesec y Tubal». Es claro por este pasaje, que Gog, quien es de la tierra de Magog, será el príncipe de Ros. La palabra hebrea «Ros» literalmente significa «parte superior, cima, cabeza, jefe o cumbre». Ros es un término bastante común en el texto del Antiguo Testamento en donde aparece unas 150 veces. Debido al significado general de la palabra Ros y su uso frecuente, muchos intérpretes de la Biblia prefieren traducir a Ros en Ezequiel 38:2, no como un nombre propio, sino como un modificador de la palabra “príncipe”, es por eso que este versículo dice así: “Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal”. Hay fuerte evidencia para apoyar este punto de vista. Sin embargo, la evidencia más convincente favorece que se tome a Ros como el nombre propio de un lugar geográfico. Y estas son las razones para ello: • Muchos eruditos hebreos, incluyendo a C. F. Keil y Wilhelm Gesenius, coinciden en que la palabra Ros en Ezequiel 38:2 se usa como el nombre propio para un lugar geográfico específico. • En la Septuaginta, la versión en griego del Antiguo Testamento escrita 300 años después de Ezequiel, se traduce la palabra Ros como un nombre propio. • Interpretar a Ros como un lugar geográfico es la traducción más literal del texto original hebreo. De hecho, varias versiones respetables y reconocidas de la Biblia, tales como The New American Standard, La Biblia Nueva en Inglés y la Biblia de Jerusalén, traducen a Ros como un nombre propio. • Si el profeta estuviera usando Ros como un título en Ezequiel 38:2, entonces... ¿Por qué este título no se halla abreviado cuando se repite en Ezequiel 38:3 y 39:1? Normalmente cuando los títulos aparecen más de una vez en un pasaje, después de la primera ocurrencia están abreviados. Basados en estos argumentos tal parecería que en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, Rosse refiere más bien al nombre propio de un lugar geográfico específico. Si Ros entonces es mejor interpretado como el nombre propio para una localidad geográfica, la siguiente pregunta lógica para hacer es: ¿En dónde se encuentra localizado Ros? ¿Se refiere a Rusia? En Ezequiel 38:15 y 39:2 el profeta asocia a Ros militar y geográficamente con otras naciones que llegarán a invadir a Israel “de las regiones del norte”. Mientras que esta es una información útil, no nos especifica nada con respecto a la localización precisa de Ros. Una vez más, ayuda mucho examinar la historia antigua y diversas fuentes extra bíblicas. La historia antigua revela que en los días de Ezequiel, Ros estaba integrado por un pueblo fiero del norte llamado los sármatas. Los sármatas eran nómadas que se desplazaban alrededor del área del mar Caspio, aproximadamente desde principios del año 900 A. C. Los antiguos asirios se referían a los sármatas como los «Ras» o «Rashu». De hecho, una antigua inscripción Asiria que data alrededor del año 700 A. C., se refiere a un ataque de Ras en la tierra de Rashu. La antigua referencia Asiria al territorio de Rashu y el equivalente de Babilonia Rasapu, es mejor identificada con los sármatas quienes habitaron el área alrededor de los montes Cáucaso entre los mares Negro y Caspio. Herodoto confirmó esta localización en el Libro VI de sus Historias. En sus escritos describe a Sarmacia como si se encontrara entre los mares Negro y Caspio sólo al norte de los montes Cáucaso. Esta área incluye hoy partes de Ucrania, el sur de Rusia y las antiguas repúblicas soviéticas de Armenia, Georgia y Azerbaiyán. El respetable erudito hebreo Wilhelm Gesenius, dice esto acerca de Ros: «Ros es indudablemente una referencia a los rusos quienes son mencionados por los escritores bizantinos del siglo X, bajo el nombre de Ros, morando al norte de Taurus... como moradores del río Rha (el Volga)». También las palabras Rus y Ros fueron usadas como los nombres del gran imperio Kievan entre los años 862 A. C., convirtiéndose finalmente en el nombre de toda el área que hoy conocemos como Rusia cuando se le añadió el prefijo «ia» en algún momento durante el siglo XVI. Por consiguiente, ¡uno puede construir un fuerte argumento de la evidencia histórica de que Ros verdaderamente es Rusia! El escenario está listo Es claro entonces, que los eventos descritos en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel involucran al oso ruso. Por consiguiente, todo estudiante serio de las profecías bíblicas debe tener a Rusia como primera opción, la que definitivamente es un barómetro en el programa profético de Dios para las edades. Hoy, ¡Rusia es una nación en crisis! El crecimiento exagerado de la inflación, el aumento de la tasa de crímenes, la inestabilidad política y un ego nacional bastante lastimado debido a la disolución del imperio soviético, ha llevado al que en un tiempo fuera el poderoso oso ruso, al punto de la desesperación y el desconsuelo. Creo firmemente que las condiciones actuales en Rusia están preparando el escenario para el ascenso de un líder poderoso como el Gog mencionado en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel. La Biblia menciona tres factores principales sobre Gog: 1. Nos dice que Gog emergerá de la tierra de Magog. Como ya hemos visto el territorio antiguo de Magog incluye partes de la Rusia moderna, al igual que Asia Central las repúblicas de Kazakistán, Turkmenistán, Tayikistán, Uzbekistán y Kirguizia. 2. Nos dice que Gog será el príncipe de Ros. Como ya indicamos, la palabra hebrea Ros es mejor traducida como un nombre propio refiriéndose a un lugar geográfico en particular. Tanto la evidencia bíblica como extra bíblica indica de manera completamente concluyente que Ros equivale al área geográfica que hoy conocemos como Rusia. 3. Nos dice que en los últimos días, Gog comandará una poderosa confederación de naciones en una invasión masiva al territorio de Israel. Ahora, el punto que deseamos considerar es la posibilidad de que el Gog mencionado en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, bien podría encontrarse ya en el escenario del mundo. Las condiciones socio económicas en Rusia podrían ser un factor determinante para acelerar la invasión de Gog al territorio de Israel. Sólo considere estas estadísticas tan alarmantes. Según la Enciclopedia Encarta, para el año 2006 Rusia contaba con una población de 142.893.540 habitantes. Sin embargo, para el año 2007, el número de nacimientos fue de 1.602.387, mientras que los muertos sumaron 2.080.087. Es decir, que la cifra de muertos excedió a los nacimientos. Pero no se trata sólo de un año, sino que este patrón se ha mantenido por más de veinte años. La situación se ha tornado tan desesperada, que a cualquier pareja que procrea se le otorga dinero en efectivo y numerosos regalos. En la actualidad, la organización rusa conocida como Nashi, que significa «Lo Nuestro», es un movimiento juvenil dirigido por el Kremlin de Vladimir Putin, que se ha convertido en una parte central de la vida política en Rusia. Al campamento anual de Nashi, situado a unos 322 kilómetros fuera de Moscú, asisten unos diez mil jóvenes uniformados para participar en dos semanas de conferencias y ejercicios físicos. La asistencia es monitoreada obligatoriamente por medio de unos chips colocados en insignias electrónicas, y cualquiera que falta a tres eventos es expulsado. También está prohibido ingerir licor, sin embargo se anima a los jóvenes a que tengan relaciones sexuales, sin que los preservativos se vean por ningún lugar. Las parejas obedientemente se trasladan a una sección especial de tiendas dormitorios, arregladas con figura de corazón, llamadas el «Oasis del Amor», en donde pueden comenzar a procrear para la patria. Con un tono implacable y estricto control, todo esto suena como una extraña sesión de adoctrinamiento de una secta religiosa. Veinticinco parejas se casaron en la primera semana del comienzo del campamento, y diez más al comienzo de la segunda. Estas bodas masivas, consideradas como la última expresión de devoción a la patria, son legales y son conducidas por un oficial civil. Una región rusa mejor conocida como el lugar de nacimiento de Vladimir Lenin, ha encontrado una forma muy novedosa de luchar contra la crisis de nacimientos en la nación. Había declarado el 12 de septiembre de 2008 como el «Día de la Concepción» y le está dando a las parejas tiempo libre para que procreen. La esperanza es que exactamente en nueve meses, un buen número de bebés nazca el día nacional de Rusia. Las parejas que logren tener sus hijos para las festividades del 13 de junio del año próximo, recibirán dinero en efectivo, automóviles, refrigeradores y otros premios. Uliánovsk, la patria chica de Lenin, una región en el río Volga a unos 885 kilómetros al este de Moscú, está celebrando estos concursos desde el año 2005. A partir de entonces, la cifra de competidores y el número de bebés que han nacido, ha ido en aumento. Sin embargo, la disminución en la tasa de nacimientos no sorprende a los expertos en demografía. Los peritos dicen que en tiempos de caos económico y trastornos políticos, las familias deciden tener menos hijos. De hecho, los demógrafos dicen que es una tendencia que prevalece hoy a todo lo ancho de Europa Oriental. Pero en ningún lugar esta cifra es más alarmante que en Rusia. De acuerdo con la Organización para la Investigación Demográfica, en Rusia la mortalidad excede a las estadísticas vitales. Dicen sus expertos: «Se trata de un descenso espectacular, el más grande desde la guerra. Esta caída es realmente sin precedentes para cualquier país desarrollado. Las cifras respecto a la expectativa de vida en Rusia están ahora por debajo de la de todos los principales países industrializados». Según la Organización para la Investigación Demográfica, la norma de vida en Rusia y las proyecciones sobre la duración de la vida se están aproximando rápidamente a esas de las naciones subdesarrolladas del tercer mundo. En otras palabras, los hombres en Indonesia, Filipinas y partes de África, viven más que el hombre promedio en Rusia. ¡Piense en esto! El poderoso oso ruso, la Unión Soviética que en un tiempo fuera una superpotencia, ahora está literalmente en una caída libre en lo que a calidad y duración de vida se refiere. Este descenso increíble en la expectativa de vida de los residentes de Rusia, de ninguna manera se trata de una anomalía estadística. De hecho, estas figuras simplemente determinan el último y más dramático descenso que sólo puede ser descrito como una bajada de muerte en espiral para el pueblo ruso. Las estadísticas muestran claramente que estas tendencias descendentes comenzaron entre los años 1988 y 1989. De hecho, a comienzos de 1988, el hombre promedio en Rusia vivía unos 67 años y la mujer 74. De acuerdo con estadísticas recopiladas en diciembre de 2007, la expectativa de vida para los varones en la Federación Rusa es de 61,5 años, y de 73,9 para las mujeres. A todo esto se suma que en la actualidad, Rusia tiene una tasa de 30 suicidios por cada cien mil personas, la cual es una de las más altas en el mundo. Como si no fuera suficiente con que la tasa de expectativa de vida hubiera descendido verticalmente, que la tasa de mortalidad infantil se hubiera elevado y que hubiera disminuido el número de nacimientos, Rusia también está experimentando una oleada de muerte de proporciones sin precedentes. ¡La tasa general de muertes ha tenido un ascenso meteórico! La combinación de todos esos factores negativos han encendido un estallido interno virtual en la población de Rusia. En 1991, el conteo general de muertes excedió al de nacimientos por 207.000. En 1993, las muertes sobrepasaron a los nacimientos por un aterrador 800.000. Y en 2007, los muertos excedieron por 477.700 al número de nacimientos. Cifras como estas hacen de Rusia el primer país industrializado en la historia en experimentar un descenso general tan drástico en su población, por razones diferentes a guerras, hambre o epidemias. Si esta tendencia continúa sin control, la que según los expertos está intensificándose, entonces la población rusa se reducirá drásticamente en los años futuros. Rusia se ha convertido en una nación que está tan confusa e insegura acerca de su futuro, que sus habitantes hasta han dejado de tener hijos, mientras que al mismo tiempo la población existente está muriendo en cifras que constituyen récord. Con condiciones tan severas, casi parece como si Rusia hubiera entrado ya en su propio período de tribulación. Basados en la avalancha de estadísticas inquietantes y análisis de los expertos, tenemos la impresión que la vida en ese país está tornándose más insoportable en todas las formas imaginables. Estas estadísticas perturbadoras nos recuerdan lo que dijera el Señor Jesús en Mateo 24:19, 21, cuando hizo esta advertencia a esos que tuvieran que pasar por el período de juicio conocido como la gran tribulación. Les dijo: “Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!... Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”. A continuación examinaremos los cuatro factores principales que han contribuido al rápido descenso de la salud pública: 1. La dieta, 2. La polución, 3. La economía y 4. El crimen. La dieta El primer factor que ha contribuido a acortar la duración de la vida de los rusos es su alimentación. Aunque el morirse de hambre allí todavía no es común, el problema real yace en el empeoramiento general de la dieta promedio de los rusos. Los precios de la carne de res, de las aves, de las frutas y vegetales, son astronómicos, y los salarios no están de acuerdo. El ruso promedio puede tener más libertad ahora, pero no tiene suficiente dinero para comer. La polución El segundo factor que ha contribuido al descenso de la salud pública en Rusia es la polución. Las consecuencias en el medio debido a 70 años de política comunista en la industria, han tenido efectos terribles en la salud de millones de rusos. En su libro titulado Ecocidio en la Unión Soviética - Salud y naturaleza bajo asedio, Murray Beshbach escribe: «Cuando los historiadores finalmente lleven a cabo una evaluación en la Unión Soviética y en el comunismo soviético, ellos tal vez lleguen al veredicto de muerte por ecocidio... Sería una conclusión única pero no improbable. Ninguna otra gran civilización industrial ha envenenado tan sistemáticamente y por tan largo tiempo su territorio, aire, agua y habitantes. Ninguna ha proclamado tan a voz en cuello sus esfuerzos por mejorar la salud pública y proteger la naturaleza, ambas tan degradadas... En el área de territorio, la Unión Soviética era el país más grande en el mundo. No obstante, se empobreció a sí misma al poner en peligro la salud de su población (especialmente la de sus niños y de su fuerza laboral), la productividad del suelo y la pureza de su aire y agua». En el libro se describe cómo las fábricas rusas en los montes Urales vomitan smog, cubriendo como un sudario ciudades enteras con el hollín. En algunos distritos dedicados a la agricultura el uso de los pesticidas es tan intenso que el cáncer se ha convertido en la causa única de muerte. También, unos tres cuartos del agua que fluye por la superficie de la nación está contaminada. Los desperdicios sin tratar de la agricultura, de la industria y los humanos, todos juntos amenazan con acabar con el mar Azov, el Negro y el Caspio, y han convertido a ríos gigantescos, incluyendo al Volga, el Dnieper y el Don, en alcantarillas abiertas. El Volga, la fuente de agua para beber para miles de poblados rusos, se dice que está colmado de químicos cáusticos. Rusia verdaderamente ha demostrado ser una amenaza ecológica no sólo para ellos mismos, sino también para el mundo entero. Examinaremos a continuación dos de los más infames desastres del medio. En las primeras horas del 26 de abril de 1986, una serie de errores de operación desencadenaron una fuga de energía que literalmente hizo explotar el techo del reactor número cuatro en la planta nuclear rusa de Chernobil. La descarga, la cual fundió parcialmente el núcleo del reactor nuclear, fue el peor accidente conocido de la historia desde que se lograra controlar el átomo. La explosión en Chernobil arrojó más material radiactivo en la atmósfera que el que se liberó cuando se hicieron explotar bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Paralelo con la catástrofe nuclear en Chernobil, está la muerte masiva del mar Aral. Dice en la Enciclopedia Encarta 2007, que «el mar Aral que en un tiempo fuera más vasto que cualquiera de los Grandes Lagos, con excepción del Superior, está desapareciendo de la faz de la tierra. Este lago salado o mar interior de Asia central, situado al suroeste de Kazajstán y al noroeste de Uzbekistán, cerca del mar Caspio, antes era uno de los cuatro lagos más grandes del mundo. Los ríos que desembocan en él son el Sir Daria al norte y el Amu Daria al sur, los cuales, durante las últimas décadas, han visto reducido su caudal debido a la utilización de sus aguas para regadío. En la década de 1980, transcurrieron varios años durante los cuales apenas llegó al mar Aral agua procedente de estos ríos. Como consecuencia, el volumen del mar Aral ha disminuido casi 70% desde 1960, provocando la división del lago en dos... Además, la salinidad de las aguas del lago se ha triplicado afectando a la vida animal y vegetal de la zona. La actividad pesquera también ha cesado casi por completo, y las aguas, antes cristalinas, se han plagado de esturiones, carpas y arenques. Las orillas, hoy estériles, están deshabitadas, y esto ha provocado que varias poblaciones y grandes ciudades como la de Aral’sk y Muynak, que antes de 1960 estaban situadas en sus orillas, se trasladaran a varios kilómetros del agua. Por otra parte, la desecación de parte del lago ha favorecido la sedimentación de sales en su antiguo fondo, que debido a la acción erosiva del viento son la causa principal de la mayoría de las tormentas de sal y polvo que se producen en la antigua Unión Soviética... A principios de 1990 el Gran Aral tenía unos 33.500 kilómetros cuadrados de superficie y unos 3.000 kilómetros cuadrados el Pequeño Aral. En 1992 la superficie total de los dos lagos se había reducido a 33.670 kilómetros cuadrados...» Muchas de las fuentes de agua que abastecían al una vez poderoso Aral han sido desviadas para la agricultura, quedando así muy poco para alimentar el lago y contrarrestar el proceso de evaporación. El Aral en esencia se ha convertido en un nuevo mar Muerto, rodeado por gigantescos pantanos y planicies de sal. Las aguas secas del Aral al ser golpeadas por el viento esparcen un polvo nocivo que azota a las poblaciones que lo rodean con enfermedad y muerte. El mar es una tragedia del medio que continúa. En otras épocas, el mar Aral era la fuente de vida para una población de 60 mil pescadores, pero los peces empezaron a morir por la contaminación y el ascenso de temperatura de las aguas. De las 178 especies acuáticas y terrestres que conformaban la fauna del mar Aral, sólo han quedado 28. La mayoría de los pescadores tuvieron que emigrar, y los que quedan sufren la violencia de las gigantescas tormentas de viento que levantan abrumadoras nubes de sal. Sobre un territorio de doscientos mil kilómetros cuadrados, las tormentas descargan anualmente más de cuarenta millones de toneladas de sal. Pero la reducción del mar Aral y la desertización de las tierras circundantes no es la única tragedia para la región. Los ríos Sir-Daria y Amu-Daria están contaminados por pesticidas. El peligroso y persistente DDT permanece en tierra y agua durante veinte años sin degradarse. Muitar Sajanov, presidente del Comité Público sobre el mar Aral, afirma que «el simple contacto con el agua de estos ríos es riesgoso». El deterioro ambiental afecta la salud de los pobladores. Y dice Sajanov, que «tres millones de kasajos y karalalpakos sufren de anemia y otras enfermedades derivadas de la desnutrición. La mortalidad infantil es muy elevada y las mujeres de la zona son estériles en muy alta proporción». La economía Pese a que la exportación de petróleo y gas ha mejorado en este siglo XXI la economía rusa, y aumentado los ingresos de la población, las diferencias sociales continúan siendo abismales. Frente al uno por ciento que vive en la opulencia, 20% de los rusos se encuentra en la más absoluta pobreza y subsisten con menos de 90 euros al mes. 40% llegan al fin de mes con sueldos que no superan los 250 euros, y 20% es de clase media, con salarios entre 310 a 700 euros. Un veterano de la II Guerra Mundial asegura: «Con las pensiones de miseria que cobramos es imposible pagar los cuidados médicos que exige nuestra edad». Este anciano, como tantos otros, tiene el convencimiento de que estará condenado a muerte en cuanto contraiga cualquier enfermedad que requiera hospitalización o un tratamiento prolongado, ya que carece de medios para pagarlo. La pensión media en Rusia es de unos 90 euros y, aunque existe un programa de seguridad social, en la práctica de poco sirve. Rusia no se ha recuperado todavía del derrumbamiento que sufrió su industria tras la desintegración de la Unión Soviética. El cierre de fábricas hizo desaparecer 290 ciudades y once mil poblaciones pequeñas. La relativa bonanza que goza el país en la actualidad, gracias a los altos precios de los hidrocarburos, no consigue eliminar los grandes focos de pobreza en el país. El ascenso imparable de los precios es otro factor de crisis. Mijaíl Deliaguin, director del Instituto de la Globalización, afirma que «como la ley no limita la acción de los monopolios, los precios se ajustan al poder adquisitivo de sólo el 5% de los ciudadanos». Por su parte, Tatiana Máleva, responsable del Instituto Independiente de Política Social de Moscú, admite «que el número de pobres en la época soviética era casi inexistente y la clase media entonces superaba el 80% de la población». Otra ventaja que los rusos han perdido, son los precios bajos de los servicios de agua, luz y calefacción. Las facturas suben a velocidad vertiginosa, pese a que los servicios siguen siendo más baratos que en la mayoría de países europeos. La principal consecuencia de la dura realidad que padece el grueso de la población rusa, es un descenso demográfico sin precedentes. Cada año, Rusia pierde un millón de habitantes. Por tanto, no es de extrañar que exista una cierta nostalgia hacia el pasado soviético. 55% de los rusos cree que en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas se vivía mejor. Además, en el año 2005, los jubilados fueron despojados de los privilegios que el viejo régimen les reconocía: transporte gratuito, descuentos en los precios de las medicinas, servicios y varios artículos. El crimen Desde la caída del comunismo en 1991, la actividad del crimen organizado en Rusia se ha multiplicado. Tanto personas enteradas como extrañas están de acuerdo con que el crimen organizado y los malhechores están apoderándose literalmente del país. Un informe del alto gobierno ruso pone a la vista el grado de predominio del crimen organizado en los siguientes términos severos: «¡El crimen organizado tiene a Rusia por el cuello! ¡Es agobiante la vida en el sector privado y están manteniendo como rehén al propio gobierno!» Las condiciones hoy en Rusia están tan mal que pueden compararse al crimen organizado en Chicago o Nueva York durante las décadas de 1920 y 1930. Muchos todavía recuerdan esos días. Fue la época de Al Capone, Cara de Niño Nelson y Ametralladora Kelly. Esos fueron días en la historia de Estados Unidos cuando los pandilleros, maleantes y bandoleros, construían y controlaban vastos imperios criminales. Los bloques de construcción de estos sindicatos criminales eran la práctica ilegal de extorsión, prostitución, la manufactura y venta ilegal de licor, secuestro y juegos de azar. Créalo o no, ¡esa es la situación actual en Rusia! El crimen está presente en Rusia en varias formas, e incluye tráfico de drogas, lavado de dinero, tráfico de seres humanos, extorsión, asesinato por contrato, fraude, etc. Muchas operaciones criminales están vinculadas con el mercado negro, terrorismo, secuestros, etc. Otras formas de crímenes llevadas a cabo por organizaciones, son el tráfico de armas, y el contrabando de petróleo, metales y sustancias radiactivas. Según la Enciclopedia Wikipedia, en 1997 operaban en el país unas ocho mil organizaciones criminales. Se estimó que para el año 2000 cerca del 50% de la economía de la nación estaba de alguna forma vinculada con el crimen organizado. No obstante, la comparación de la tasa de crímenes en Rusia con otras naciones es algo bien difícil, porque ellos no publican estadísticas como Estados Unidos o Europa. |